Muebles Infantiles, niños compartiendo cuarto

Muebles decorativos y funcionales, ambientes aprovechados hasta el último rincón y mucho orden son algunas de las claves para que una habitación juvenil o infantil de dos sea cómoda y agradable. Si actualmente hay algo difícil de evadir es el problema de espacio. Esto suele obligar a los padres a optimizar las dimensiones del lugar y volverse repentinamente minimalistas. Por lo que cuando hay más niños que cuartos, estos deben dormir juntos.

Lo usual en estos casos es colocar dos camas en el dormitorio e intentar que las cosas de ambos estén presentes. Sin embargo, hacer esto puede generar que la habitación parezca abarrotada y que los pequeños no estén cómodos ni tengan espacio suficiente. Mayor dilema originará el hecho de que los niños no tengan edades cercanas o que no sean del mismo sexo. En cualquier caso, una de las primeras cosas que habría que tomar en cuenta es distinguir entre las áreas compartidas y aquellas independientes, para así empezar a acondicionar el espacio.

DOS MUNDOS, UN CUARTO
Se recomienda analizar en un primer momento quiénes son los que habitarán el dormitorio: su edad, sexo, gustos y carácter. Este espacio hay que verlo como un todo, no buscar separarlo físicamente sino virtualmente, es decir, con colores, texturas y muebles. Cada edad trae consigo gustos y emociones diferentes, por eso, que dos compañeros de cuarto se lleven varios años puede ser un problema.

Sin embargo, como el fin último es crear un ambiente agradable, se sugiere que lo mejor sería jugar con elementos neutros. Utilizar formas puras que no hablen de un habitación muy infantil o una habitación juvenil muy de adolescente. Esto se puede complementar con detalles que demuestren la edad de cada uno o sus objetos preferidos en los espacios individuales dentro del cuarto.

Los accesorios que se colocan en un dormitorio compartido son, en general, los mismos que en uno individual, pero no debe olvidar que sus hijos no siempre querrán hacer lo mismo.

PARA HACERLO CRECER
Existen varias maneras de conseguir que el dormitorio aparente una mayor dimensión, pero la clave está en utilizar muebles juveniles que no solo luzcan bien sino que tengan la capacidad de guardar varios objetos. Estos muebles se deben colocar en espacios usualmente desperdiciados, como en las esquinas y entre columnas. Además, los estantes en las paredes y los cubos decorativos en el techo son una forma divertida de aprovechar el espacio.

Por otro lado, los colores cumplen también un papel importante. Si se abusa de aquellos que son muy fuertes, se puede recortar el espacio; así que es mejor utilizarlos solo en detalles. Si el espacio es reducido, es preferible que el esquema sea monocromático, de tal manera que el ambiente se vea homogéneo y se pierdan los límites. Los colores fríos son capaces de ampliar visualmente un espacio, así que no tema usarlos y combínelos con accesorios que equilibren las sensaciones y le agreguen calidez.

Acondicionar la habitación juvenil de sus hijos no tiene por qué ser un dolor de cabeza. Mientras se mantenga el orden, el tamaño del espacio no será un problema.

Algunos consejos
•Para no tener que cambiar la decoración a medida que sus hijos crezcan tenga en cuenta detalles como el color: use tonos neutros con acentos puntuales en objetos como cortinas, muebles o adornos, que pueden variar más fácilmente.
•La ropa de cama no necesariamente ha de ser igual, sobre todo si las edades o los sexos de los dueños del cuarto son diferentes. No tenga miedo a atreverse.

Los vinilos autoadhesivos son materiales muy prácticos que permiten variar el aspecto de un ambiente fácilmente. Utilícelos en los dormitorios. Así, si los pequeños se aburren o crecen, podrán cambiar de decoración sin que esto implique mucho tiempo o dinero.

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