¿Alguna vez has mirado el mundo desde la perspectiva de tus hijos? Si haces un poco de memoria recordarás lo grande e imponente que se veía y se sentía todo cuando tú eras pequeña/o. Las sillas y los sofás eran como montañas que casi había que escalar. Y si querías un libro o alguno de tus juguetes, alguien tenía que venir en tu “auxilio” para alcanzártelo de donde estuvieran encaramados.
Por fortuna, hoy día la tendencia es amueblar los espacios de los niños con muebles confeccionados especialmente para los más pequeños y proporcionalmente a sus medidas. Lo ideal es que los muebles de los dormitorios de los niños y de sus cuartos de juego estén acordes con la edad de los pequeños así como del tamaño del niño o la niña para que tenga fácil acceso a los mismos. Todo con el propósito de que sientan que tienen identidad porque, después de todo, éste es su espacio.



