Llega una nueva personita al hogar y con ella la alegría y expectativas propias que ese niño o esa niña crean, pero también llega con la inquietud del ambiente que se le debe propiciar para que sea un niño alegre que duerma y se mueva cómoda y seguramente.
Para garantizar una dormida segura desde sus primeros días al lado de las padres, pasando por la etapa de dormir en habitación independiente y hasta cuando no es necesario que esté rodeado por barrotes, la cuna es un elemento indispensable al que también las tendencias de la moda en decoración le han otorgado mucho más versatilidad y sentido que va con la estética de los hogares actuales.
Dentro de las cunas que ofrecen un concepto integrado de diseño, moda, versatilidad, duración y practicidad están las de la firma Leander, que viene con una cuna ‘convertible’ que tiene la posibilidad de ir cambiando y amoldándose a medida que el bebé crece.
La cuna Leander está compuesta de cinco piezas que se pueden armar de acuerdo con las características del espacio en el que se vaya a instalar, que permiten que se vea desde la cuna que va al lado de la cama de los padres, a la altura en que ellos puedan estar pendientes y con el bebé a la mano, pasando por la cuna en la que los barrotes impedirán que el niño sufra algún accidente, hasta la transformación en una cama infantil que el niño podrá usar incluso cuando cumpla los seis o siete años de edad. Esta cama-cuna viene en material plástico que semeja la textura de la madera, de poco peso, fácil de armar y de limpiar.


A la hora de organizar un cuarto infantil, pensar en la lencería, hace parte de esta linda tarea y nos invita a pensar como niños.